En el reciente evento de Barcelona en la Fábrica Moritz, nos propusimos hacer algo que pocos se atreven a hacer en público: una demostración en directo de una conexión de fibra de 10 Gbps sobre red NEBA. Y con «todo el miedo del directo» revoloteando por la sala, le dimos al botón de test de velocidad.
¿El resultado? 8 Gbps de bajada y 8 Gbps de subida.
Un resultado espectacular, pero que a más de uno le hará preguntarse: si la línea comercialmente se vende como 10 Gb, ¿por qué el test marca 8?
La física y las matemáticas detrás del XGS-PON
Para entenderlo sin rodeos, hay que mirar cómo funciona la tecnología que hay detrás: XGS-PON (la evolución de las redes gigabit tradicionales).
- La cabecera (OLT) y el ancho de banda real: En la tecnología gigabit habitual, una OLT de 1 Gbps entrega en realidad 2,5 Gb de bajada y 1,25 Gbps de subida brutos para poder garantizar 1 Gbps neto al usuario final (así funcionan nuestras líneas FTTO en Imatel).
- El cuello de botella del XGS-PON: Las OLTs de XGS-PON emiten una capacidad total de 10 Gbps compartida entre hasta 64 usuarios (fibras). Debido a la propia cabecera del protocolo (overhead, tramas de control y codificación de datos), el techo teórico útil nunca llega a los 10 Gbps limpios.
- El rendimiento real: Conseguir 8 Gbps simétricos estables en un entorno real es, técnicamente, el máximo rendimiento que esta tecnología puede entregar a día de hoy.
Por eso, esos 8 Gbps no son un recorte: son un éxito rotundo.
El verdadero reto: la cadena de equipamiento
Conseguir que una fibra entregue esa velocidad es solo la mitad del partido. De nada sirve tener un tubo de 10 Gbps en la entrada de la oficina si el resto de la infraestructura no acompaña.
Para mover 8 Gbps reales en la demostración de la Fábrica Moritz, necesitamos:
- Un ordenador con capacidad de procesamiento suficiente e interfaces de red capaces de gestionar semejante volumen de datos sin saturar la CPU.
- Cableado estructurado de Categoría 8, capaz de soportar frecuencias y anchos de banda extremos sin degradación.
- Switches y routers con electrónica a 10 Gbps, que no generen cuellos de botella en la distribución local.
Conclusión
El estándar XGS-PON sobre NEBA marca el camino del rendimiento empresarial para los próximos años, pero requiere entender sus límites reales y adecuar toda la red interna de la empresa para aprovecharlo.
El futuro de la ultravelocidad está muy cerca, pero para sacarle el 100% del partido, todavía nos queda camino por recorrer en el equipamiento del cliente.

