Llevaba seis años intentando conseguir un dorsal para la Zegama-Aizkorri. Seis años de sorteos y de ilusión contenida. Al final, las cosas buenas se hacen esperar, y a nuestro compañero Xavier le llegó la oportunidad casi de rebote y a última hora. El resultado ya lo conocéis: un debut de ensueño, cruzando la meta en 4 horas y 52 minutos, y logrando el puesto 130 de más de 500 participantes.
Nos hemos sentado con él para que nos cuente, aún con la resaca emocional, cómo se vive la carrera más mágica del trail desde dentro.
La entrevista: Charlando con Xavier
Pregunta: Llevabas seis años esperando este momento. Cuando por fin te ves en la línea de salida de la Zegama-Aizkorri, ¿qué se te pasa por la cabeza?
Xavier: Imagínate, la semana previa fue de puros nervios. ¡Pasé más nervios con los preparativos de la carrera que con los exámenes de unas formaciones que estaba terminando! Pero el viernes, cuando fui a recoger el dorsal con dos amigos de Pamplona, me relajé. Me dije a mí mismo: «Tengo que disfrutar de esta oportunidad porque seguramente no pueda volver a correrla». Estaba supertranquilo… hasta el momento de la salida, cuando empezó a sonar la música y los vellos se me pusieron de punta otra vez. Pero una vez que arrancamos, fue un disfrute total, minuto a minuto.
P: Siempre se habla del ambiente de la Zegama-Aizkorri, de la afición… ¿La realidad supera a lo que vemos por la televisión?
Xavier: Totalmente. Yo no había estado nunca ni como espectador por temas de trabajo, siempre la había visto por la tele. Te cuentan cosas, ves vídeos, pero para nada te puedes imaginar lo que es vivirlo desde dentro. He competido durante mil años en un montón de disciplinas, he hecho el Triatlón de Zarautz —que tiene un ambiente increíble—, pero esto no lo había visto nunca. ¡Me recordaba al Tour de Francia! Se monta un ambiente brutal, vas con la piel de gallina toda la carrera. Ha sido una pasada, he estado toda la semana posterior viendo fotos y vídeos para revivirlo.
«He competido durante mil años en muchas disciplinas, pero esto no lo había visto nunca. Vas con la piel de gallina toda la carrera».
P: Este año el clima os lo puso difícil: nieve, barro, frío… ¿Cómo se gestiona una carrera tan dura con esas condiciones?
Xavier: Hubo muchas dudas la semana anterior por cómo estaría el tiempo, pero al final creo que el clima nos benefició a todos. Mirabas las webs de meteorología y todas daban previsiones malísimas, pero luego hizo un día brutal. Sí que había muchísimo barro, yo me caí un montón de veces (risas), pero para el espectador y para correr estuvo muy bien. Si llega a hacer el tiempo de esta semana posterior, sí que habría sido mucho más peleón. Además, físicamente me encontré muy bien; aunque la Zegama siempre tiene sus bajones, la gestioné genial y disfruté en todo momento.
P: Fuiste a disfrutar de la experiencia, pero terminaste marcando un tiempazo de 4h 52m. ¿Te esperabas este resultado en tu debut?
Xavier: Sinceramente, salí con muchísimo respeto y muy tranquilo porque me pilló un poco a contrapié; yo suelo preparar carreras algo más cortas, de unos 30 kilómetros, y una distancia así impone. No iba a buscar ningún tiempo, iba a disfrutar de la experiencia, pero soy muy competitivo (risas). Con el rabillo del ojo iba controlando los tiempos de paso y las marcas míticas que la gente intenta rebajar, y vi que podía estar ahí.
¡Y eso que me perdí un rato! Por culpa del barro nos bajamos detrás de un grupo de ingleses por un camino que no era y perdimos unos 5 minutos hasta que nos dimos cuenta de que llevábamos dorsal. Pero al final, supercontento con el crono.
P: En Imatel estamos superorgullosos de ti. Este año, además, la empresa patrocinaba la prueba y ponía la fibra para la retransmisión. ¿Se corre diferente sabiendo que tus compañeros te apoyan y te siguen en directo?
Xavier: ¡Por supuesto! Le agradezco un montonazo a Imatel la oportunidad y el apoyo. Que me perdonen por no haber podido preparar la carrera de forma más específica por el tema del tiempo, pero es que conseguir el dorsal es casi inviable. Ha sido una experiencia brutal, de esas cosas que apuntas en rojo en la lista de las mejores cosas que has hecho en la vida.
Desde Imatel solo podemos volver a decir: ¡Gracias a ti, Xavier! Gracias por representarnos, por tu cercanía y por dejarnos el pabellón tan alto. ¡Eres un auténtico txapeldun!

